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Naturaleza y vida salvaje

Estoy encantado de contaros mis experiencias durante la semana de viaje por mar hasta Svalvard.

Antes de embarcarnos en el Quest para partir hacia Svalbard, Islandia era el punto más al norte en el que había estado. Estaba algo nervioso antes de comenzar esta aventura, pensando si tenía la ropa adecuada para un viaje tan frío o qué equipo fotográfico sería el idóneo. No todos los días se viaja a un lugar tan aislado. Una vez que has salido, olvídate de poder entrar en una tienda y comprar la ropa o el equipo fotográfico que te has olvidado.

Finalmente, decidí llevar mi OM-D E-M1X por su capacidad para resistir el mal tiempo. También me llevé el M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 PRO para hacer fotos de paisajes y el M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4 IS PRO para fotografía estándar. Para las fotos de animales, opté por dos objetivos largos: el M.Zuiko Digital ED 40-150mm F2.8 PRO y el M.Zuiko Digital ED 300mm F4 IS PRO. Y por si los animales estaban más lejos de lo esperado, también llevé conmigo los teleconvertidores MC-14 y MC-20.

Con este equipo fotográfico, ya estaba preparado para la aventura que me esperaba. Volamos desde Hamburgo vía Oslo hasta Longyearbyen y cuando llegamos nos dieron algunos consejos sobre seguridad. Me impresionó lo profesional que fue aquella charla y no podía esperar más para embarcarme en el Quest pero la cosa no era tan sencilla. EL barco no estaba atracado en el muelle, sino que estaba anclado fuera de la costa. Tuvimos que acceder al barco en unas pequeñas zodiacs motorizadas. En cuanto embarcamos nos pidieron que participáramos en un ejercicio de evacuación para que estuviéramos preparados en caso de emergencia. Finalmente, partimos.

Aunque no en dirección norte, como estaba previsto, sino en dirección sur debido al viento. Muchos de mis compañeros de travesía estaban disgustados porque la parte más al norte es en la que es más probable encontrarse con osos polares. Pero el disgusto duró poco, ya que a las pocas horas de comenzar el viaje preparamos nuestra primera excursión: vimos un oso polar. Saltamos a las zodiacs hacia tierra firme para acercarnos a nuestro objetivo. Nuestro guía nos explicó dónde debíamos situarnos pero no es fácil fotografiar un animal blanco sobre un fondo blanco.





Finalmente vimos al oso polar y por suerte yo tenía conmigo los teleconvertidores MC-14 y MC-20. El oso estaba más o menos a un kilómetro de distancia y no podíamos acercarnos más. Desde una pequeña lancha neumática y con el 300 mm y el MC-20, que tiene un ángulo de visión equivalente al de un 1200 mm en formato pequeño, me permitió capturar el oso polar pero la verdad es que fue difícil obtener imágenes nítidas.

Afortunadamente, el 300 mm tiene estabilización de imagen incorporada, que funciona a la perfección con la estabilización de la cámara en modo “Sincronización de la IS”. Gracias a esta función, pude encuadrar la imagen y capturar varias fotografías enfocadas.

Al tercer día, habiendo salido ya tanto de día como de noche, nos preparamos para otra excursión a las 22:30, ya que se había visto un oso polar cerca del borde de hielo. En cualquier otro lugar del mundo, hacer fotos a esta hora sería complicado pero en el norte en Mayo todavía hay luz solar. No tuvimos problemas para fotografiar el oso polar: primero, porque estaba a tan solo 500 m de distancia y, después, porque ya habíamos practicado en los días anteriores. Cuando volvimos al Quest un par de horas después, tenía en mi poder algunas fotos fantásticas de un oso polar en su entorno natural.

Por supuesto, los osos polares no son el único sujeto fotográfico atractivo del Ártico. Durante el viaje, llegué a entender la pasión de los fotógrafos de aves por los patos de flojel y también me gustaron mucho las pequeñas alcas; pero también las morsas, las focas y, sobre todo, el extraordinario paisaje y esa luz que hace que se te acelere el corazón. Echando la vista atrás, mis preocupaciones por la ropa y el equipo estaban infundadas. Los objetivos largos combinados con teleconvertidores fueron perfectos para fotografiar animales, mientras que los objetivos más cortos me fueron muy útiles para capturar paisajes fascinantes.

Autor y fotógrafo: Michael Guthmann.

Galería de imágenes

Todas las imágenes han sido tomadas con el siguiente equipo: