Mobile Version Hide

Parece que está accediendo a esta página por medio e Internet Explorer 6. Ya no es posible acceder a ella con este navegador.
Para una búsqueda más fiable y segura se recomienda utilizar uno de estos navegadores:

Firefox / Safari / Opera / Chrome / Internet Explorer 8+

Naturaleza y vida salvaje

Fotografiar significa “dibujar con la luz”. En la fotografía de paisajes en concreto, la luz correcta, como la cálida luz de la mañana, el cielo brillante y centelleante del crepúsculo o el cielo estrellado de la noche, da un aspecto muy especial a lo que hay al otro lado del objetivo.

Por esta razón, siempre estoy al acecho de una luz espectacular y, si es posible, visito los lugares varias veces de forma que pueda capturarlos en diferentes momentos.

Como regla básica, tener el sol detrás te proporciona paisajes perfectamente nítidos y con iluminación de escenario. Sin embargo, cuando el sol irrumpe lateralmente con un rayo de luz, produce una profundidad tridimensional bastante especial que es ideal para los paisajes como, por ejemplo, una línea de picos montañosos, uno detrás de otro. La mayor parte del tiempo utilizo el contraluz que me ofrece el sol frente a mí en los atardeceres y amaneceres para representar el paisaje como una silueta negra.

Mi parte favorita del día para sacar fotografías sería la hora dorada (justo después del amanecer y antes del atardecer) y la hora azul (antes del amanecer y después del atardecer); en la que se crea una luz cálida casi mágica.

A la hora de planificar el uso de una luz en particular, actualmente los fotógrafos tenemos la suerte de contar con una amplia variedad de herramientas especiales a elegir. Junto a las aplicaciones de navegación, que uso para viajar virtualmente por las distintas localizaciones y recoger información detallada sobre ellas desde la comodidad de mi hogar, hay varias páginas web y aplicaciones de fotografía especiales con las que puedo organizarlo todo, hasta la simulación de todas las posibles iluminaciones para cualquier localización de la Tierra en cualquier momento. Esto incluye información de la posición del sol, la luna, y la Vía Láctea en sus correspondientes horas de salida y puesta.

En mi último viaje a Turkmenistán me preparé a conciencia de antemano, de manera que pude planificar qué cosa quería fotografiar y desde qué punto – esto implicó tener mucha menos presión en cuanto al tiempo y saber que disponía del tiempo suficiente para dormir un poco por una vez. También supuso no correr el riesgo de perderme capturas espectaculares como la de la “Puerta al Infierno” justo en el crepúsculo, el increíble cielo estrellado sin la irrupción de la luz de la luna, la Vía Láctea sobre una pequeña aldea en el desierto o su atardecer dorado.

Para las fotografías nocturnas, era mucho menos técnico y usaba mi propia fuente de luz artificial: un flash muy potente. Me permitió iluminar todos los paisajes desérticos que necesité en total oscuridad, en medio de la noche y sin la luz de la luna.

Mi recomendación es que todos los fotógrafos deberían disponer de una amplia gama de herramientas y opciones cuando preparan un viaje, para que puedan sacar provecho de las diferentes fuentes de luz y situaciones para “dibujar” lo que quieran de la forma más creativa posible.

Autor y Fotógrafo: Adrian Rohnfelder.

Galería de imágenes

Esto te podría interesar.